Reprogramaciones personalizadas


Lograr que un mismo motor ofrezca más par motor y potencia o, menos consumo, no es tarea fácil, pero gracias a nuestro equipo altamente cualificado, en ElectronicaCar es posible. Ofrecemos la reprogramación de centralitas para sacar el mejor rendimiento de cada vehículo, totalmente personalizadas para cada cliente, sin comprometer la seguridad o funcionamiento del vehículo.


¿Qué es y qué podemos hacer con una reprogramación?

Los motores/cajas de cambio modernos (desde aproximadamente los años 80 hasta la actualidad) están controlados por ordenadores. Estos ordenadores contienen un programa que les indican cómo tienen que funcionar en distintas situaciones.

Una reprogramación de centralita es el nombre que recibe todo el proceso por el cual modificamos el programa de control de motor/caja de cambios para adaptar el funcionamiento de los mismos a tus necesidades.

Actualmente todos los vehículos incorporan ECU, sistemas digitales de gestión de motor. Esto posibilita una gestión muy precisa, rápida y completa de todas las funciones del motor, entre otras funciones.

Con el fin de garantizar la máxima potencia junto a una máxima fiabilidad, la industria del automóvil desarrolla sus motores con exhaustivas pruebas sobre bancos de potencia. Durante este proceso se implementan sistemas de control dentro de la gestión electrónica. Estos reconocen posibles riesgos para el motor y regulan automáticamente su función para conservarlo. La gestión electrónica de motor regula todos los parámetros relevantes, como el encendido, inyección, limitadores de par, etc. La reprogramación de centralitas sobre estos parámetros u optimización electrónica de motores consiste en hacer mínimas modificaciones de algunos parámetros de la gestión y variar así el rendimiento del motor.

A través de la reprogramación de centralitas, estas modificaciones se consiguen importantes aumentos de par y de potencia, así como mejoras en el funcionamiento general del motor, especialmente en motores sobrealimentados tanto motores de gasolina como diesel.

El fabricante no siempre hace funcionar los motores a su pleno rendimiento por razones ante todo comerciales y medioambientales. Para la homologación de un modelo se deben realizar una amplia serie de ensayos en los cuales se determina la versión de software que finalmente gestionará el rendimiento de un motor. De este software resulta una potencia específica que finalmente figura en la documentación del vehículo. Para el fabricante la mejor solución es una homologación fácil y genérica para el mercado mundial, unas reservas muy amplias de garantía y sobre todo aprovechar un mismo motor en varios modelos y variantes, ofreciendo periódicamente más potencia sin tener que desarrollar y homologar un nuevo motor.